cincopatas
El perrito Cojo
Mi perrito está cojo, pero no porque le duela una pata... o algo así.
Lo que pasa es que no tiene...
¡Vamos, No se si me explico!
...que le falta una de sus patitas delanteras.
1
Final
El perrito Cojo
Lo encontramos tirado en la carretera... Algún coche lo había atropellado.
Tenía una herida muy grande.
Suerte que Papá lo vio... y frenó a tiempo.
¡De buena se salvó!
2
El perrito Cojo
¡Mira por donde! Yo siempre había querido tener un perrito...
Y, mis padres, me decían que con el hámster ya teníamos suficientes animales en casa.
Pero la pena que les dio el perrito les convenció más que yo... con mis lágrimas de cocodrilo.
(Que es como se llaman las lágrimas falsas.) Tú ya me entiendes...
3
El perrito Cojo
Lo lavamos en una palangana, con mucho cuidado, para no hacerle daño.
...Mamá decía que la herida tenía un color muy feo...
Papá hacía cuentas de lo que iba a costar la comida del perro.
Y yo soñaba con disfrazarlo de bombero, para la fiesta de fin de curso, en el cole.
4
El perrito Cojo
Como Perrito se quejaba mucho de su patita lo llevamos al veterinario...
¡Que mal olía en aquél sitio!...
Oliendo y mirando se me pasó el tiempo,
porque no me dejaron entrar para ver qué pasaba con Perrito...
y Papá no quería que tocara nada de nada.
5
El perrito Cojo
Nadie sabía como decirme que habían tenido que cortarle la patita a Perrito.
Si no lo hacían... se moriría.
¡Qué pena más grande!
El veterinario estaba seguro de que tenía dueño.
¡No podía imaginarse que alguien pudiera abandonar a un animal!
6
El perrito Cojo
Cuando llegamos a casa, Papá dijo que teníamos que buscar al dueño de Perrito.
Creía que algún niño estaría llorando porque se había perdido.
Yo me puse triste... porque si lo encontrábamos me quedaría sin él...
Pero seguro que el dueño también estaba triste.
Mamá me decía que si se quedaba en casa lo iba a pasar mal porque estaría mucho tiempo solo.
Como mi padre y mi madre trabajan..., y yo..., claro, voy al cole como vosotros...
7
El perrito Cojo
Papá intentó encontrar por teléfono a los dueños de Perrito.
Por eso hizo un montón de llamadas.
Casi nos quedamos sin cenar.
Yo, como estaba jugando con Perrito, me olvidé de la tele.
8
El perrito Cojo
Cuando estaba a punto de meterme en la cama, sonó el teléfono, era Miguel, el dueño de Perrito.
Estuve hablando con él.
No se le entendía muy bien. ... Parecía triste y alegre a la vez.
Me dijeron que era porque lloraba de alegría.
9
El perrito Cojo
Al día siguiente... Perrito ya estaba mejor...y fuimos con él en brazos.
(dando un paseo) a casa de sus verdaderos dueños... que vivían cerca de nuestra casa.
¡Menuda casa! ¡Con jardín y todo!
¡Que cara de felicidad la de Miguel cuando vio a Perrito.!
Bueno, a Bobi, que es como le llama Miguel
10
El perrito Cojo
Desde entonces voy a casa de Miguel muchos días...
Pero también él viene a mi casa. (siempre con Bobi)
y lo sacamos a pasear por el parque de los pavos reales.
Bobi me quiere como si fuera su dueña.
Por eso, no miento cuando digo que tengo un perrito.
11
El Perrito Cojo:  Con este cuento se quiere concienciar, tanto a los padres como a los niños, de la responsabilidad que representa tener un animal como mascota.
Inicio
agencia de viajes
Carpinteria
mecánico
Construcción
Juegos varios
Cuentos
Parque de bolas

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player