cincopatas
No hay helados de escarabajo

No hay helados de escarabajo

Final
No hay helados de escarabajo
El búho quiso cazar a Cerdito.
Pero... cuando se puso de pie le hizo creer que era una persona.
Y el pobre pájaro se fue preocupado porque no sabía cómo había podido perder de vista a su cena con patas.
1
No hay helados de escarabajo
En lugar de dejar que el búho se marchara...
Cerdito le gritó con todas sus fuerzas:
"¡Eh tú, ven aquí!"
El búho, al oír esto, se quedó patidifuso del susto.
2
No hay helados de escarabajo
"¿Dónde está visto que los hombres hablen con los búhos parlanchines?" – pensaba.
Lo normal es que, al sorprenderle hablando,
lo intentaran coger para enseñarlo en la tele
como si fuera un muñeco de feria.
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No hay helados de escarabajo
Cuando estaba a punto de escapar, empujado por el miedo... oyó que la misma voz de antes le decía: "Soy ese cerdito que estás buscando."
Cerdito dijo eso porque creía que si hablaba con el búho se le quitarían las ganas de comérselo en la cena. Pensó que nadie se comía a un buen conversador.
Así es cómo se hicieron amigos el búho y Cerdito.
4
No hay helados de escarabajo
El búho no paraba de hablar y contaba una y otra vez las maravillas que se podían encontrar en la ciudad... Sobre todo le encantaba explicar, con todo detalle, lo exquisitos que eran los helados de escarabajo. ¡Qué asco....!
Cerdito jamás había probado un helado... tampoco sabía lo que era un avión, una aspiradora, un barco, un teléfono y muchas, muchas cosas más. Por eso escuchaba al búho completamente embobado.
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No hay helados de escarabajo
Tanto y tanto contó el búho. Tanta y tanta fue la tabarra... que un día... los dos, Cerdito y el búho, pensaron en vestirse como las personas para ir a la ciudad. Querían disfrutar con los inventos de los hombres.
Antes de salir de camino, escogieron con cuidado las prendas que mejor les podían servir para no llamar la atención.
6
No hay helados de escarabajo
Durante el viaje tuvieron que evitar muchos peligros...:
Los aldeanos los echaban de sus tierras de mala manera...
Los coches y los camiones les parecían unos monstruos ruidosos a punto de devorarlos...
7
No hay helados de escarabajo
Cuando llegaron a la ciudad, estaba en fiestas y ellos andaban como atontados en medio del bullicio: iban de aquí para allá sin que nadie les hiciera el más mínimo caso. Estuvieron en tantos sitios que, al fin, se dieron de narices con un puesto de helados. Allí pensaron que podrían cumplir con uno de sus deseos. 8
No hay helados de escarabajo
Completamente emocionado, Cerdito le dijo al heladero:
"Quiero un helado para mí y otro para mi amigo."
"¿De qué los queréis, chavales?", contestó preguntando el hombre. Y añadió:
"buscad en ese cartel..., ahí están todos."
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No hay helados de escarabajo
Como ninguno de los dos sabía leer... Cerdito estuvo a punto de enseñar su pezuña para señalar un helado con muchos colores, dejando ver que, en realidad, era un cerdito.
El búho consiguió salir del apuro preguntando: "Y... ¿de qué hay?"
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No hay helados de escarabajo
El señor recitó, de carrerilla, toda una lista aprendida de memoria...:
"tengo de plátano, coco, limón, fresas, vainilla, turrón, chocolate y nata-piñón."
"¡Vaya!, me voy a quedar sin mi helado de escarabajo" - pensó el búho,
al ver que no había de esos.
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No hay helados de escarabajo
"Pues... pónganos dos helados de chocolate" – dijo Cerdito, al notar que el heladero se impacientaba. El hombre, la verdad es que estaba cada vez más enfurruñado. Y cuando terminó de preparar los helados, les pidió tres euros.
Cerdito y el búho se miraron como queriendo decir: "Y... ¿eso qué es?".
El señor, al ver en ese gesto, que no tenían ni una moneda... les dijo enfadado que ya les daría los helados cuando volvieran con el dinero.
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No hay helados de escarabajo
EMás tarde, fueron a un parque.
Estaban contentos, aunque no habían conseguido el helado, nadie se había dado cuenta de qué eran un cerdito y un búho.
Pensaban que sólo les faltaba aprender algunas cosas para poder vivir con la gente. Incluso, Cerdito, llegó a imaginar que algún día tendría una casita.
13
No Hay Helados de Escarabajo:  El cerdito que quería ser persona (después de mucho trabajar) supera una prueba muy difícil y cuando lo consigue, conoce a su primer amigo.
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